Este artículo examina la religiosidad heterodoxa de Gabriela Mistral como un campo de tensiones entre paradigmas espirituales institucionales y experiencias vitales situadas. A partir de su infancia en el Valle de Elqui, marcada por la oralidad popular y la lectura temprana de la Biblia, hasta su acercamiento a la teosofía y sus plegarias posteriores a la muerte de Yin Yin, se observa cómo Mistral elabora un entramado de creencias que desborda las categorías del catolicismo ortodoxo. El análisis, sustentado en la noción de “mundanidad” de Edward Said y en las “estructuras del sentimiento” de Raymond Williams, propone que la poeta construye un universo espiritual dinámico, flexible y en diálogo con los procesos históricos y culturales de su tiempo. Asimismo, se argumenta que la hibridez de su religiosidad constituye un gesto de resistencia frente a los discursos de autoridad eclesiástica y política, y que abre un espacio de subjetividad femenina en el que se entrelazan dolor, fe y escritura. De este modo, Mistral aparece no como “conversa” a un credo fijo, sino como una figura errante que subvierte los límites del paradigma religioso y literario, ofreciendo claves para releer su obra desde la intersección entre género, espiritualidad y literatura.
Lira Olivares, C. (2025). Yo no soy una conversa: Gabriela Mistral y su tensión a los paradigmas espirituales. Nomadías, (34), 223–236. Recuperado a partir de https://nomadias.uchile.cl/index.php/NO/article/view/80481